Silueta del cuerpo y caída de la ropa
La caída no es el estilo. El estilo es identidad estética; la caída es la compatibilidad entre la prenda, tu cuerpo y tu gusto. Describimos la silueta por cuatro ejes de proporción — estatura, relación entre torso y piernas, dónde está el volumen y definición de la cintura — y no por frutas: reloj de arena y pera etiquetan sin predecir nada. El gusto de caída se declara en ocho dimensiones, del ajuste al cuerpo a la transparencia. La regla que gobierna todo: la caída reordena lo que ves, nunca esconde.
Por qué no usamos reloj de arena, pera y triángulo
Los nombres de fruta agrupan cuerpos muy distintos bajo la misma etiqueta y no dicen qué hacer. Dos mujeres clasificadas como pera, una de 1,55 m y otra de 1,75 m, necesitan largos y cinturas opuestos. La etiqueta carga juicio y no carga predicción — lo peor de los dos mundos. Los ejes de proporción hacen lo contrario: describen poco y predicen bien.
Los cuatro ejes
Estatura: baja, media o alta. Proporción entre torso y piernas: piernas largas, equilibrada o torso largo. Dónde está el volumen: cadera y muslos, busto y hombros, abdomen, distribuido o sin volumen marcado. Cintura: marcada o poco definida. Cuatro preguntas, todas sobre proporción, ninguna sobre peso o talla. El objeto evaluado es siempre la prenda — lo que la ropa necesita hacer por ti —, nunca el cuerpo.
Ocho dimensiones de gusto, declaradas y no adivinadas
Ajuste al cuerpo, largo inferior, escote, hombro y manga, transparencia, abdomen a la vista, tiro del pantalón y abertura. Cada una admite tres respuestas: me encanta, me da igual, nunca. Me encanta suma en el ranking; nunca es filtro duro y es lo único que hace que una prenda desaparezca de tu clóset. La edad queda fuera del motor: es un mal proxy de lo que realmente importa — contexto, formalidad y límites de exposición — que esas ocho preguntas capturan directamente. Ninguna frase del producto va a decir para tu edad, y nunca preguntamos peso, talla ni qué quieres esconder.
Qué hace el producto hoy
Las preferencias de caída y los cuatro ejes de silueta los declaras tú, son opcionales y aparecen después del primer informe de estilo, nunca en el onboarding. También declaras los talles que usas, y nosotros leemos la tabla de talles que nueve marcas publican prenda a prenda: lo que no sale en tu talle baja en la lista y nunca desaparece — una tabla leída hace una semana no prueba nada hoy. Las prendas tienen sus shapes registrados a partir de lo que la propia marca declara en el catálogo — patronaje, largo, manga, cuello, tiro — complementado por lectura de imagen cuando la marca no declara. Aprender tu caída a partir de lo que guardas y descartas solo ocurre después de que lo autorizas, por separado; lo inferido queda visible y puede borrarse ítem a ítem. Lo que no hacemos: no inferimos tu cuerpo a partir de una foto y no preguntamos tu peso.
¿Cómo descubro mi tipo de cuerpo?
La pregunta más útil no es cuál es tu tipo, sino cómo se distribuye tu cuerpo en cuatro ejes: estatura, proporción entre torso y piernas, dónde está el volumen y si la cintura es marcada. Esos cuatro datos predicen lo que una prenda va a hacer; una etiqueta de fruta no.
¿La clasificación en reloj de arena, pera y triángulo funciona?
Funciona como vocabulario rápido y falla como predicción. Cuerpos muy distintos caen en la misma etiqueta, y la etiqueta no dice qué largo, cintura o escote resuelven — que es lo único que interesa a la hora de vestirse.
¿La caída cambia mi perfil de estilo?
No, y es una decisión de diseño. Si la caída entrara en el vector de estilo, una prenda ajustada pasaría a parecer menos elegante de lo que es. La caída es una capa propia que reordena el clóset y no toca los siete arquetipos.
¿La Lista descubre mi cuerpo por foto?
No. La silueta la declaras tú, es opcional y puede borrarse. No inferimos medidas ni forma del cuerpo a partir de imágenes.
Si digo que nunca uso transparencia, ¿la prenda desaparece?
Desaparece, y es el único caso en que eso ocurre. Nunca es un veto tuyo y vale como filtro duro. Las reglas de proporción — como oversize y estatura — solo reordenan: cambian la posición de la prenda, nunca la esconden, porque la moda rompe esas reglas a propósito la mitad del tiempo.